¿Inbound Marketing o folleto de supermercado?

Si cada vez que visitas un e-commerce y no terminas tu compra recibes una newsletter diciéndote que la finalices cuanto antes, este artículo es para ti.

Hablar de marketing tradicional o de marketing inbound está en boca de todos, pero no por eso todos deberíamos hacer el mismo tipo de marketing: sea el que sea.

Marketing tradicional = El burro no liga por guapo, sino por pesado

Si eliges hacer marketing tradicional, sabes que vas a tener que llamar la atención con todo tipo de señales luminosas, colores estridentes y de maneras más o menos creativas para que tus no clientes se conviertan en sí clientes a base de insistencia.

Puede que hasta hoy, el marketing tradicional haya funcionado con tu marca. Puede que hayas aplicado técnicas persuasivas, copiado a otras marcas que gustan y que, finalmente, hayas tenido buenos resultados. Puede. Lo que no sabemos es si esos no clientes (clientes potenciales) que te brindaron su confianza y se convirtieron en clientes reales, lo hicieron solo por mero impulso o si eligieron a tu marca para serle fiel hasta que otra marca mejor os separe.

La idea de hacer inbound es otra muy distinta. Al menos debería serlo.

El inbound no necesita de tooodas esas luces de feria para llamar la atención de sus clientes potenciales, no. El inbound está diseñado por y para resolver los problemas y las necesidades DIRECTAMENTE de tus clientes TOP, los fetén, los ideales, los que realmente te interesan, los que pasan el filtro, los que como diríamos técnicamente, son tu target.

Lo que quiere el inbound es atraer, convertir, cerrar y deleitar, y hacerlo de una manera creativa es sumamente importante. 

El sex appeal del inbound

Si tienes una web o un comercio online, sabrás de la importancia de posicionarte en Google. Sabrás que tienes que hacer SEO sí o sí y SEM sí o también, pero no lo uses como lo hacen los demás. 

Es decir, entendemos que la mente del consumidor, cliente o navegante de internet, está ya muy condicionada a las técnicas utilizadas hasta hoy: “Cómo ser nº 1 en Google en 3 pasos”, “5 claves para la felicidad indefinida”, “10 tips para perder peso comiendo pasta carbonara” etc. Pero la realidad es que, aunque todo eso provoque un clickbait, la mayoría de esos artículos rara vez aportan algo de sentido a nuestra existencia. 

Dentro de todas las prácticas que utilizamos en el inbound, intenta hacer una curadoría de contenidos de calidad. Interesante, que vaya al foco del problema; que resuelva de verdad lo que el usuario está buscando.

Primeras citas

Pongamos que ya has resuelto el problema de tus clientes esenciales. Los tienes en el bote. El siguiente paso es tener la certeza de que por tu web van a navegar como Pedro por su casa. Van a encontrar toda la información sin necesidad de pasar horas buscando por secciones infinitas y, además de eso, van a dejarte sus datos.

Puede que, a pesar de tener una gran experiencia de usuario en tu web, ese día no se sientan afines de comprar nada, pero gracias a esa gran experiencia, gran primera cita, harás que vuelvan, compren y te recomienden. De eso se trata.

Amigos para siempre

Después de las primeras citas, de conocer bien a tus usuarios, de llamarlos y llamarlas por su nombre y de conocer lo que esperan de ti; asegúrate de que vas a hacer buen uso de sus datos. Esto es MUY importante

No los bombardees con ofertas, descuentos y promociones sin piedad como lo haríamos en un marketing tradicional. Úsalos para enviar SOLO información de interés. Menos es más. Aunque no lo creas, en marketing también.

En definitiva y lo que queremos contarte después de todo esto, es que aunque esto vaya de vender, de llegar a más gente, de captar leads, de conversiones, de ROI y de CPC, sin creatividad no somos nada.

Para tener una marca estrella necesitas clientes estrella y para eso, necesitas ingenio y soluciones creativas dentro de un mercado que se renueva continuamente.

Da el primer paso, deja de hacer folletos de supermercado con tu marca y empieza a hacer auténticas magazines.